TERESA GARCÍA ROYO

 

Acerca del Vértigo y de su vuelo

 

Desde este abismo,

mirando hacia un solo punto,

agito las alas.

 

 

El cielo y la mar

funden el sol en sus azules,

e imagino,

el perfume escrito en cada mirada.

 

 

¡No hay más que el sostenido y la agitación

en este batir.

La ingravidez y la liviandad en el aire

llamando al vértigo por su nombre.

 

 

¡Estoy volando!


Porque te sigo queriendo

Cuánto tiempo ah
que me dormí entre las lunas.
Y dejé que sus reflejos
mordieran mi corazón.



Cuánto espacio
hemos recorrido desde entonces.
Tú en el camino del tiempo
y yo en el del olvido.



No hay nada más lejano,
ni más palpable,
ni más sonoro
que aquellas lágrimas que rescaté
desde el recuerdo.



Y no lo llamaré melancolía.
No lo llamaré resentimiento.
Ni dolor, ni temor.
Ni desespero, ni amargura.
Y agradeceré que tú tampoco.




Lo escribiré con el amor
que entonces, y quizá ahora,
aun nos tenemos.